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Mariana Pajón va por su revancha en los Juegos Panamericanos – Otros Deportes – Deportes



El último año de Mariana Pajón no ha sido bueno. Ella lo sabe, pero también entiende que esos obstáculos hay que superarlos, hay que pasar la página y seguir adelante en busca de grandes objetivos.

En mayo del año pasado, Pajón se cayó, se rompió en la semifinal de la Copa Mundo de Papendal, Holanda, chocó contra una rival, se fue al suelo y no se pudo mover.
El resultado no fue el mejor: rotura total del ligamento cruzado anterior y rotura parcial del ligamento colateral medial.

Volvió nueve meses después y está en los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, retomando el camino del ciclo olímpico, ese que quiere llevarla a Tokio 2020 en busca de su tercer oro consecutivo en el BMX.

“Estoy feliz. Me perdí dos Juegos y me dolió mucho no haber estado en competencia por la salud. Verlos en la TV no es lo mismo y estar acá con la delegación es un orgullo inmenso”, le dijo Pajón a EL TIEMPO.

Los Panamericanos le traen buenos recuerdos. Fue oro en Guadalajara 2011 y hace cuatro años en Toronto, Canadá, ganó la prueba contrarreloj, que ya no se disputa.
“La pista es buena. Hicieron un gran esfuerzo. Perú la necesitaba. Luego de los Juegos deben conservarla. Me adapté fácil a ella”, agregó.

En Toronto, Canadá, Pajón fue oro en la prueba contrarreloj y en Guadalajara 2011 fue metal dorado en las series. En Lima solo se disputará la segunda, ya no cuenta el tema del reloj.

“El viento, de pronto, es fuerte, pero venimos de entrenar en altura y es más fácil. Claro, es para todos los que estamos acá”, precisó.

En el pasado Mundial de BMX en Zolder, Bélgica, hace 15 días, Mariana Pajón llegó a la final, pero se cayó. Sin embargo, recuperó la confianza.

“Contenta. Con unos puntos más en el codo, pero bien. Me caí, pero el resultado me deja satisfecha. La final fue triste, pero llegar a la semifinal y la forma como corrí me deja mucho más satisfecha por lo que hemos hecho. Estoy mucho más tranquila”, declaró.

Ella sabe que dio ventajas. Que el estar ‘parada’ nueve meses, luego de una operación y de la dura recuperación no es fácil retomar el camino. Mientras ella se esmeraba por volver a caminar bien, a entrenar normalmente, sus rivales sí competían al más alto nivel.

“Esa confianza llega, regresa. Las primeras copas mundo fueron bien complicadas, porque eran de mirar a ver cómo llegábamos. Ya hoy podemos decir que el tema está superado, se ha mejorado, retomo la confianza, de tener la paciencia y ese mundial me dejó buenas sensaciones”, agregó.

Lisandro Rengifo
Enviado especial de EL TIEMPO
@lisandroabel

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