Press "Enter" to skip to content

Perfil de Angelino Garzón, representante del Gobierno ante líderes del paro – Gobierno – Política



Si hay un político en Colombia que se haya sentado a comer con la izquierda y la derecha es Angelino Garzón. Ha sido un reconocido líder sindical, miembro del Partido Comunista y de la Unión Patriótica, trabajó para los gobiernos de Andrés Pastrana y Álvaro Uribe Vélez, fue vicepresidente de Juan Manuel Santos y hoy es embajador en Costa Rica.

Eso le ha permitido moverse durante más de 30 años entre las más altas esferas del poder en Colombia. Y precisamente por ese recorrido llegó al país hace unos días para apoyar al Gobierno en medio del paro nacional, que lleva 14 días y ha dejado pérdidas millonarias y varios muertos.

Esta vallecaucano de 73 años, Comunicador Social de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, hincha del América y de voto del Señor de los Milagros de Buga, es clave en las negociaciones que iniciaron este martes entre el Gobierno y los líderes del paro nacional.

(Le puede interesar: Gobierno acepta diálogo directo con comité de paro)

La niñez de Garzón, quien nació en una familia humilde, estuvo marcada por el fútbol –era arquero de un equipo llamado River Plate–, la escuela, la pesca y ayudarle a su mamá con los gastos de la casa.

En marzo del 2014, durante una entrevista con la revista Bocas cuando trabajaba para el gobierno Santos, recordó que su madre trabajaba en la plaza de mercado de Buga vendiendo gallinas, huevos y frutas. “Yo iba a la plaza cuando tenía como seis años, llevaba mercados, vendía periódicos y revistas y era una manera de tener unos ingresos y ayudarle a mi mamá. Mi mamá siempre se preocupó porque yo fuera a la escuela y porque tuviera qué comer”, comentó.

Ya en la década de los 60 se trasladó con su familia a Cali. Llegaron a vivir a un inquilinato en el barrio La Alameda cuando en toda la capital del Valle del Cauca lo único que se escuchaba era salsa.

Renunciamos a la embajada porque el perro que está en esta foto está muy peludo y el clima caliente de Brasilia le podía hacer daño

Sus primeros contactos con la izquierda fueron en el colegio y se hizo miembro del consejo estudiantil del colegio y de la junta directiva de la Federación de Estudiantes de Secundaria. Y a sus 19 años en sus primeras experiencias laborales se volvió sindicalista e incluso estuvo preso durante cinco días. “Yo no entendía, tenía 19 años y no entendía por qué la prevención contra el sindicalismo y contra el Partido Comunista, lo cual era legal”, rememoró.

Ahí comenzó su trayectoria en el mundo sindical y llegó a ser secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) entre 1981 y 1990. Además, fue constituyente como miembro de la Alianza Democrática M-19.

“Carlos Pizarro y Antonio Navarro me invitaron para que estuviera en la creación de la Alianza Democrática M19. Luego Navarro me invitó a hacer parte de la lista a la Asamblea Nacional Constituyente y fui elegido entre los constituyentes, por eso yo vivo agradecido con Antonio Navarro Wolf. Cuando estaba como dirigente sindical en la década de 1980 fui elegido vicepresidente de la Unión Patriótica y le agradezco mucho al sindicalismo, al Partido Comunista y la UP haberme permitido militar con ellos y haber aprendido la disciplina y el sentido de lo colectivo con ellos”, le dijo a Bocas.

Angelino Garzón y Álvaro Uribe en 2007

Pero Garzón nunca ha sido un hombre radical y siempre ha pensado que más allá de los partidos y la ideología primero está el compromiso con la gente. Precisamente fue ese pensamiento el que lo llevó al gobierno de Andrés Pastrana como ministro de Trabajo.

En las elecciones regionales del 2003 se lanzó a la gobernación de su departamento, Valle del Cauca, y ganó por más del 60 por ciento de los votos, superando al hoy ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo. Lo hizo por un movimiento ciudadano, pues desde 1994 no milita en ningún partido político.

Durante el gobierno de Álvaro Uribe y sus años en la gobernación comenzó la relación entre ambos líderes políticos. De hecho, fue un hombre clave de Uribe para la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC).

El expresidente y hoy senador llegó a confiar tanto en Garzón que en 2009 lo designó como representante permanente de Colombia ante Naciones Unidas en Ginebra. Pero no solo ese fue un gesto de la confianza de Uribe con Garzón. Cuando se oficializó que Juan Manuel Santos iba a ser el candidato del uribismo para las presidenciales del 2010, Uribe lo sugirió como vicepresidente.

Juan Manuel Santos y Angelino Garzón

En la Vicepresidencia de la República sería un hombre clave para la renovación del TLC y una posible negociación con la guerrilla de las Farc, pues durante sus años como militante en el Partido Comunista conoció a alias Alfonso Cano, quien en ese entonces era el máximo jefe de la extinta guerrilla.

Pero la Vicepresidencia no fue color de rosas. Poco a poco la relación entre Garzón y Santos comenzó a deteriorarse. Garzón expresó en varias oportunidades posturas diferentes al Gobierno y Santos no toleró eso.

Por ejemplo, criticó en varias oportunidades a algunos miembros del gabinete, dijo que no estaba de acuerdo la forma como el Gobierno estaba midiendo la pobreza y expresó públicamente su descontento con el aumento del salario mínimo. Pidió un aumento justo y generoso. Angelino terminó siendo un vicepresidente incómodo para Santos.

Y a mediados del 2012 la relación sufrió uno de los puntos más críticos después de sufrir un problema cerebrovascular. En ese momento algunos sectores políticos afines al Gobierno argumentaron que Garzón no estaba en condiciones de continuar en su cargo e incluso propusieron acabar con la figura de vicepresidente.

“Recuerdo que estando en el proceso de recuperación había gente que estaba pidiendo que se acabara con la Vicepresidencia, como si eso fuera un ataque contra Angelino. ¡Es que acabar la Vicepresidencia es un ataque contra la democracia!”, le dijo a Bocas.
Incluso desde el Senado se propuso enviar una comisión médica que evaluara al Vicepresidente.

Pero a pesar de todo Garzón no se apartó del cargo y ahí continuó hasta el final del primer gobierno de Santos. Sin embargo, cuando el exvicepresidente anunció a Germán Vargas Lleras como su fórmula vicepresidencial para el 2014, tuvieron otro disgusto.

A Garzón le ofrecieron la embajada de Brasil pero una de las razones por las cuales no aceptó fue polémica: “Renunciamos a la embajada porque el perro que está en esta foto está muy peludo y el clima caliente de Brasilia le podía hacer daño”, comentó durante una entrevista con Semana.

En su momento, además, dijo que pensaba en aspirar a la alcaldía de Bogotá o de Cali, siendo esta última por la que se decidió, pero quedó en tercer lugar, por debajo de Maurice Armitage y Roberto Ortiz.

En 2018 apoyó la campaña de Iván Duque a la Presidencia de la República y finalmente fue nombrado como embajador en Costa Rica. Y ahora es el hombre clave del Gobierno para hablar frente a frente con los sindicatos y así acabar con el paro nacional, que comenzó el 21 de noviembre y las reuniones que encabeza Garzón serán claves para que la situación política del país regrese a la normalidad.

POLÍTICA

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *