Press "Enter" to skip to content

Por qué es clave proteger la vida de Rodrigo Londoño – Proceso de Paz – Política



Rodrigo Londoño Echeverri sabe que debe andar con cuidado porque a quien deja las armas en el mundo de las guerrillas se le sentencia como un vil traidor. Con frialdad se pasa la página aquello de que era un fraternal camarada.

Y en la guerra la traición se paga con la vida. En Colombia sobran los ejemplos. Entre noviembre de 1985 y enero de 1986 en Tacueyó, Cauca, Fedor Rey, que se hizo llamar ‘Javier Delgado’, y su lugarteniente más cercano, Hernando Pizarro Leongómez, asesinaron a sangre fría a 164 de sus compañeros de una guerrilla llamada ‘Ricardo Franco’.

‘Delgado’ era un hombre de confianza de Jacobo Arenas en las Farc, en donde había militado durante años, pero armó rancho aparte con el delirio de tomarse el poder. Cuando le llegaron con el cuento de que entre los humildes militantes había un traidor amarró a media docena de ellos y ordenó torturarlos.

En medio de las atrocidades, un niño de 15 años imploró que no le hicieran más daño y que sí, que era verdad, que él en realidad era un oficial del Ejército Nacional. El jovencito y sus más cercanos murieron acuchillados.

Hubo algunos que protestaron porque sabían que era imposible que a la edad del muchacho fuera quien decía ser. Delgado interpretó eso como que un gesto de solidaridad con los traidores y ordenó hacerles lo mismo.

En esta espiral asesinó así a casi todo el grupo, en la mayor matanza de este tipo de la que se tenga memoria en el país. La mayor parte fueron descuartizados. “Para no gastar balas”, argumentó Delgado.

También en 1985 fue muerto a tiros, frente a su casa en Barrancabermeja, Ricardo Lara Parada, uno de los fundadores del Eln. Tras años de refriega, abrazó la causa de la paz y se dedicó por completo a hacer política legal. “Yo creo que hay un sector fuerte en el país que no quiere dar luz verde a la participación nuestra (de antiguos guerrilleros) en la política”, dijo en una entrevista.

Creo que realmente la prensa, los medios de comunicación e incluso el poder de este país no han entendido el aporte que nosotros estamos haciendo por la búsqueda del proceso de la democracia…

“Creo que realmente la prensa, los medios de comunicación e incluso el poder de este país no han entendido el aporte que nosotros estamos haciendo por la búsqueda del proceso de la democracia y de la apertura democrática real”, argumentó.

Lara contaba también que el Eln lo habían condenado a muerte, guerrilla que tiene una larga y siniestra historia de ejecuciones de sus propios militantes. Y lo mataron.

Y paradójicamente en los tiempos en los que Londoño Echeverri era uno de los jefes de las Farc y se había llamar con el alias de Timochenko esta guerrilla exterminó en Urabá a buena parte de excombatientes del Epl que dejaron sus armas y fundaron el partido político Esperanza, Paz y Libertad. 35 civiles desarmados fueron fusilados el 23 de enero de 1994 en la masacre de La Chinita, Apartadó, por el V frente de las Farc.
Ahora trascendió que los disidentes de las Iván Márquez y Hernán Darío Velásquez, El Paisa buscaban acabar con la vida de Timochenko.

“El Gobierno Nacional informa que encontró un riesgo especial para Rodrigo Londoño, presidente del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, por lo que el presidente Iván Duque nos ha pedido informar cuáles fueron las circunstancias y hechos a través de los cuales se logró desactivar ese riesgo para el presidente del partido político, en una acción conjunta entre la Policía Nacional y la Fiscalía”, confirmó la ministra del interior, Nancy Patricia Gutiérrez.

Más del 90por ciento de exguerrilleros seguimos comprometidos con el proceso de paz. Las grandes mayorías seguimos comprometidos con lo acordado

El atentado se iba a cometer en la vía que conduce del municipio de Alcalá, Valle, y Filandia, Quindío, en la vereda Cuchillas, en donde comandos de la Policía Nacional confrontaron a a los supuestos asesinos y les dieron muerte.

La acción se explica por dos visiones diametralmente opuestas de la guerra y la paz en Colombia. Londoño Echeverri no solo está convencido de que los tiempos para andar alzado en armas ya pasaron sino que debe cumplir su palabra empeñada al firmar el acuerdo.

Márquez, por el contrario, está convencido de que puede tomarse el poder por la vía de los fusiles y por eso decidió irse para la clandestinidad otra vez en un hecho que hizo historia pues es el primer jefe de un movimiento irregular que alcanza un acuerdo de paz y luego lo hace trizas.

Rodrigo Londoño, más conocido como Timochenko y líder del partido de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc), se refirió este jueves a las declaraciones de Iván Márquez en las que anuncia que retoma las armas.

“Más del 90 por ciento de exguerrilleros seguimos comprometidos con el proceso de paz. Las grandes mayorías seguimos comprometidos con lo acordado, aún con todas las dificultades o peligros, estamos con la paz”, señaló Londoño Echeverry en su cuenta de Twitter cuando se conoció semejante decisión de Márquez.

“Algo que nos enseñó Manuel Marulanda fue a cumplir la palabra. Nuestra palabra hoy es la paz y la reconciliación. A pesar de los obstáculos y dificultades, estamos convencidos que el camino de la paz es el acertado”, dijo en su momento.

Fue un instante crucial, a mediados del año anterior, para el país porque Márquez hizo público un video en el que aparece acompañado por Seuxis Paucias Hernández, alias Jesús Santrich y El Paisa. “Anunciamos al mundo que ha comenzado la segunda Marquetalia bajo el amparo del derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo de levantarse en armas contra la opresión”, afirmó el disidente.

Iván Márquez y Jesús Santrich, anunciaron su retorno a las armas

“Sin duda, los anuncios de Iván Márquez y su banda constituyen la más grave crisis en años del proceso de paz. Pero también una oportunidad para aclarar las cosas (se separa la cizaña del trigo) y para consolidar la paz. Confieso que desde que fue extraditado Marlon, su sobrino, hace un año largo, me levantaba cada dos o tres días esperando ver la fotografía de ‘Márquez’ en camuflado. Ese día llegó, y partió las aguas”, escribió en su momento en EL TIEMPO el excomisionado de paz Sergio Jaramillo.

“En un acto de singular egoísmo y torpeza existencial, ‘Márquez’ decidió pasar de ser el hombre que dirigió la negociación del fin de un conflicto de medio siglo a ser el jefe de una banda dedicada a vivir de las drogas”, agregó Jaramillo.

Entre tanto, Londoño optó por la otra vía. “Pese a las dificultades, seguiremos honrado nuestra palabra, hemos escogido el camino correcto, el de la reconciliación, nunca más volveremos a tomar las armas”, le dijo también a EL TIEMPO.

“Pido disculpas a las víctimas por esta traición de Márquez”, aseguró Londoño en su momento. De quien en su momento dijo, además, que representa a una “minoría” en quienes dejaron las armas.

Por eso, es vital protegerlo y cuidarle la vida. Su apuesta es la de la reconciliación. Y por el contrario, Márquez optó por un camino en el que si es el caso matar a sus antiguos compañeros lo hará. Para él, es un traidor. Y eso, en la guerra es una sentencia.

POLÍTICA

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *