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Pandemia e ineptitud


El filósofo norteamericano, expresidente de Columbia University en NY, premio Nobel de Paz, diplomático y político, Nicholas Murray Butler, dijo una frase que ha sido utilizada en muchas ocasiones, la cual hoy cobra validez por la pandemia que ha hecho que muchas cosas ocurran, cosas que nadie había pensado y, menos, planificado: “Tan solo hay tres grupos de personas: los que hacen que las cosas pasen, los que miran las cosas que pasan y los que preguntan qué pasó”.

Y desafortunadamente parece que en nuestro medio hay más de los dos últimos que de los primeros, a quienes la pandemia les ha servido como la gran excusa. Unos para cubrir la ineptitud y otros pocos para explicar la razón de la desaparición o los grandes problemas que están enfrentando, sin desconocer que para algunos, lo vivido durante este inolvidable 2020 ha sido una verdadera y real causa de desaparición por circunstancias insalvables.

Pero no es menos cierto que cuando las grandes crisis afloran, es cuando se presentan las grandes oportunidades que sabiendo aprovechar, haciendo los ajustes necesarios, pensando de afuera hacia adentro, antes que al contrario, es cuando surgen los grandes ganadores que hacen que las cosas pasen.

El covid-19, que ocasionó una parálisis de la casi totalidad del mundo durante bastante tiempo y apenas ahora comienza a dejar entrever una luz, no sin incertidumbre, ha hecho que se vea, y algunos pregunten, cómo han nacido empresas que han surgido cuando menos se esperaba, y han sido capaces de sobrevivir en medio de tantas circunstancias anómalas, y ahora pueden decir que tienen un futuro casi despejado, el cual ven con relativo optimismo.

Lo triste es que bastantes personas se pusieron a ver cómo las cosas pasaban y algunas más se están preguntando qué pasó, porque no supieron entender, primero, e identificar las oportunidades que se presentaban, y aún presentan, para ajustar en casos, reinventarse, como dicen algunos, y mantener los mercados de la manera adecuada, como siempre se ha dicho en el mercadeo práctico: sin reducir las comunicaciones, manteniendo las relaciones con los clientes y prospectos, actuando conforme a las circunstancias, explicando con razones las decisiones tomadas, y manteniendo los niveles de acción adecuados, sin querer decir con ello que existan fórmulas mágicas, mas sí que el sentido común y la actividad permanente exigían acción, no pasividad ni lamentaciones.

Los medios de comunicación fueron unos de los que más sufrieron y sufren, siendo quizás de los que más necesitaban hacer que las cosas pasaran y, hasta cierto punto, reinventarse; los que hacen que las cosas pasen se pusieron las pilas, como se dice, y han florecido, tanto en el mundo de los impresos como en el mundo digital.

Otros, quizá muchos, inclusive algunos con hasta más de 100 años de existencia, no han sabido reorganizarse ni reinventarse y están viendo cómo las equivocaciones y falta de acción y decisión los está llevando a situaciones quizá insalvables por haber perdido el rumbo y la identidad que habían construido, tratando de justificar la ineptitud, como siempre lo hacen quienes son ineptos, con la pandemia como excusa para primero ver que las cosas estaban pasando y dejando que pasaran, y ahora comenzando a preguntarse qué pasó, a sabiendas de lo que ha ocurrido y no han hecho. Y hay más, como para decir con el poeta, “¡siquiera se murieron los abuelos!”

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